domingo, 25 de septiembre de 2011

Para no olvidar

La primera experiencia no es que sea  la más importante sino es que la nunca se olvida sin importa si sea buena o mala. Para mí fue una buena experiencia, me dejo cierta culpabilidad ajena al juego, pero también me gusto mucho y no me arrepiento de haberlo hecho y lo volvería repetir.
     Una de las cosas que no sabía si quería compartir o no en este blog,  era mi primer experiencia en el spanking, no  por miedo, ni por pena, ni por tantas cosas, sino  porque es algo mío y quizás de él, pero más mío, fue la primera vez que sentía esa sensación que va más allá del dolor, si duele, pero es placentero y solo sé que me hacia reír, sonreír y sentía bonito, por decirlo de algún  un modo.
      Me tomo dos años aceptar la invitación de alguien para jugar, el porqué no lo hice antes fueron muchas razones, la principal porque no sentía confianza en las personas que estaban relativamente cercanas a mí, algunos porque buscaban sexo, otros obediencia, alguno hacerme llorar, o simplemente su visión sobre el spanking era muy lejano a lo que tenía en mente, o quería vivir, los pocos que ganaban mi confianza vivían  tan lejos que  nos era muy difícil acércanos, así el tiempo paso, entre charlas y pensamientos de quizás solo sería un fantasía sobre un juego que casi nadie sabía de mi.
        Tengo un gran defecto  no me gusta que cualquier persona me toque, ni siquiera me rose la mano. Tengo algo con mi espacio personal y me enoja que la gente lo trasgreda, aunque la trasgresión  es relativa. A veces   pensaba para mi, si  me molesta que alguien me agarre la mano como le voy hacer para que alguien que conozca por internet me ponga sobre sus piernas, así que realmente prefería hablar sobre las fantasías de los demás y de las mías. No buscaba comparación, sino que trataba de entender que era ese gusto para mí.
      Así paso el tiempo, y un día vi una imagen en facebook  lo agregue y no sé, como paso y le di mi correo electrónico, la plática se dio natural, él me agradó, me contó cosas de él, que tenía un gato,  no es mexicano, que le gustaba la pizza y cosas personales que no pienso relatar, me gustaba platicar con él, lo hacíamos diario, jugábamos hacernos preguntas, contarnos nuestras vidas, me di cuenta que con él estaba naciendo una amistad,  y él más que un spanker, o mi spanker, es mi amigo, me siento cómoda,  siento afecto y cariño por él y lo más importante le tengo confianza.
Un día este chico me comentó que vendría a México a visitar a una amiga, me propuso  quizás él y yo nos pudiéramos conocernos y si lo sentíamos ambos jugar, y los meses pasaron, platicamos de fantasías mías, de la vida, de mi tesis, de mis gatos, de mis sueños, de él, de sus gustos, de su mundo, nos enojamos muchas veces, a veces no coincidíamos en la visión, pero siempre nos respetamos mutuamente o eso quiero pensar, a mi no me gustan los castigos por razones reales, pero quería saber que se siente y  también quería sentir los azotes solo porque si, nos pusimos reglas, la verdad no soy buena siguiendo reglas, llega un punto en que decidió vivir bajo mis propias reglas y todo lo demás no importa. Sé que si algo no me gusta o no me siento cómoda mando todo al demonio, sin importar que sea. Siempre he tenido problemas por eso.
      El chiste que llegó ese día, ese noche antes de que él llegará San luis, me hablo me dijo que llegaba a las 5 de la mañana. No podía recibirlo a esa hora porque tenía una entrega muy importante y quedamos que pasaría a las 7 de la mañana por él a la estación de autobuses. Esa noche no dormí nada, no comí nada, solo estaba concentrada en terminar mi trabajo que se me hizo tarde y termine pasando por él a las 9 de la mañana. Me recibió de la manera más fría que he conocido alguien, -siempre le he reclamado eso, pero es lógico y entendible tantas horas de espera- después el ambiente entre nosotros se relajo, la verdad recuerdo que dije muchas burradas porque estaba cansada, me sentía medio mal físicamente, y un poco triste pensado  quizás él no se sentía alegre de conocerme, se había arrepentido de venir a hasta san luis para luego trasbordar a otra municipio. Lo sentía un poco distante y frio,  estaba cansado por el viaje que había hecho, que decidí mantenerme abierta a ver que más pasaba
     Él porque nos trasladamos a otro lugar, en lugar de conocer mi estado, mi vida y  mi mundo,  la razón es que me gusta mucho viajar y me dijo que si, que organizara y planeara un viaje juntos y eso hice, decidí ir a xilitla, ese lugar es un pueblo mágico, tiene un castillo surrealista, realmente es pequeño el pueblo, pero es muy hermoso y verde, las calles tienen cierto toque de locura, es como entrar en sueño donde las composiciones estan diseñadas para mirar el mundo de otra manera, con otro sentido. Pensé que ese lugar le podría gustar a él, y trate de llevarlo a un lugar diferente, mostrarle un poco de mi estado, de mi y de lo que me gusta esperando que a él le pudiera gustar. 
      Nos subimos al autobús, él se quedo dormido, yo me maree,  me acurruque en él, yo no hago cosas asi, pero estuve agarrada dé él como por 5 horas de viaje, realmente me sentía muy mal, sin haber dormido, comido y aparte mareada quien ha ido a la huasteca sabrán que el camino consiste  en girar sobre una sierra, dar vueltas, curvas , y más vueltas, pero lo sentía algo distante y un poco frio conmigo,.
Llegamos a xilitla y el taxista nos chamaqueo, oh sí, es muy triste sentirse chamaquada. El hotel era bonito, pequeño y acogedor, nos instalamos y salimos a comer, seguía sintiendo esa frialdad así mí, uno sabe cuando hay  algo más, y la verdad le pregunte de frente que pasa, había pensado que quizás había elegido mal el lugar, o  le cai mal mi persona,  en lugar de hacerme ideas, creí que era lo mejor saber realmente que pasaba. 
   No diré la razón, pero si me sentí un poco incomoda,  molesta porque pensé que él solo había ido por compromiso, que  no me quería conocer, solo fue porque era algo que ya habíamos acordado y no quiso dejarme plantada, y que pasaron cosas antes, hasta sentí que estaba de más y por un momento pensé que debía regresarme a san luis, pero al mismo tiempo me dije pues vamos a ver que mas pasa, deje de hacerme ideas y deje las cosas fluyeran por sí mismas, si logramos jugar y conocernos más, que fuera para bien. Despues esas cosas se solucionaron  
   El momento de la verdad llego, decidimos jugar y ver si realmente me podía gustar, no me dio nervios como pensé al contrario estaba muy emocionada porque sabría que se siente, todos esos años de fantasearlo se harían realidad  
     Para esa primera me vestí como colegiala, no suelo usar faldas así  me sentí rara,  ahí fue cuando el nerviosismo llego a mí, me sentía tímida, pequeñita, y el tomo el control de la situación me explico cosas que ya sabía, así que me deje fluir, La ropa que use era una falda negra tableada y una blusa gris con un moñito, sin maquillaje,   me peine con una media cola, me puse una tanga negra y una playera de esas que tienen el brasier incluido.
     Me senté en el filo de la cama y  saco de su maleta, muchos instrumentos entre los que se encontraban dos cinturón negro y uno café, una regla grande de madera, un cepillo, una cuarta y otra cosas que recuerdo el nombre, pero era negra.
     Mi corazón latió fuerte, mi panza sintió algo extraño, sentía algo más que no puedo describir porque no sabría como. Me dijo que quería probar, mi curiosidad quería saber que se sentía todo, pero lo primero que sentí fue su mano, me pido que me recostara y la primera nalgada cayó sobre mí, me dolió mucho, pero al mismo tiempo sentí algo que fue muy agradable, así vinieron las siguientes, sentí que disminuyo la intensidad de cada azote, siempre me preguntaba cosas o me decía cosas y luego  levanto mi falda, esa sensación es  curiosa, no es pena, es otra emoción que nunca había sentido y me dio par de nalgadas, descubrí que realmente la falda protege,  que los azotes duelen, al mismo tiempo son ricos, gustan, y en ese momento solo estaba concentrada, recibiendo  esas palmadas  cuando sonó su celular. El contesto, yo me quede así, expuesta, descubierta, sentía que si me movía la atmosfera se perdería, el pasaba y me rosaba con la cuara, mientras habla por teléfono,  lo veía mirarme y lo único que  hacía era estar acostada.
      Así seguimos, sentí, la regla, los cinturones, el cepillo pero ese no me gusta la sensación, me puso en diferentes posiciones y yo me dejaba mover y azotar, hasta  el quiso levantar mis piernas como le hacen a los niños pequeños y ahí fue que creo que comenzó realmente el juego no se le permití forcejemos un poco en la cama hasta logro darme de palmadas, todo el juego estuvo lleno de risas, de cuidado de su parte, de preguntas de estas bien, te gusta,  mas fuerte, más débil, quieres mas, como primer juego me gusto mucho, fue divertido, interesante,  así descubrí muchas cosas, en esos primero encuentros, puedo decir que me gusta jugar en lugares públicos, pero sin público, la sensación de ser descubierto me llena de adrenalina, el cinturón arde pero me gusta siempre y cuando venga acompañado primero de unas nalgadas, prefiero la mano antes de cualquier instrumento,  me gusta disfrazarme, no me gusta el cepillo y los castigos por razones reales me hacen sentir mal, me gusta que consientan y sean cariñoso conmigo, pero también que no les moleste que me río porque me rio mucho,  también es agradables los azotes que vienen sin preguntar y por sorpresa, aunque también me gusta algo de rudeza, el juego con él fue interesante, y el abrió una puerta en mi y las ganas de querer seguir experimentado, conociendo y fantaseando.  Pues publicare una foto que no es de esa primera vez, pero para mí es significativa.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

bueno. me gustan tus relatos ojalá sigas teniendo ánimo de seguir escribiendo un saludo

Marlowe dijo...

Interesante historia... Tienes razón: la primera vez no se olvida.
Saludos.

Liz julieta dijo...

gracias por comentarios

Marisa dijo...

Hola Liz, sólo quiero aclarar, al lector curioso, que cuando dices "que no te dio pena", en mexicano significa más bien vergüenza, verdad?

Liz julieta dijo...

sii a eso me refiero que no me dio verguenza

Spanking Movies dijo...

Hola, tengo un blog con videos de azotes y me gustaría intercambiar enlaces con tu blog. Dejame saber que te parece.

Saludos y gracias!

Liz julieta dijo...

claro, si me agrada la idea, spanking movies